LECTURAS BIBLICAS


- SEXTA SEMANA DE PASCUA - Abril 27 a Mayo 3
Dom - Lun - Mar - Mie - Jue - Vie - Sab

- SEPTIMA SEMANA DE PASCUA - Mayo 4 a 10

Dom - Lun - Mar - Mie - Jue - Vie - Sab

- OCTAVA SEMANA DE PASCUA - Mayo 11 a 17
Dom - Lun - Mar - Mie - Jue - Vie - Sab

- SEPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO- Mayo 18 a 24
Dom - Lun - Mar - Mie - Jue - Vie - Sab

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SEXTA SEMANA DE PASCUA - Abril 27 a Mayo 3

Abril 27 - Sexto Domingo de Pascua

Primera Lectura
Les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo

los Hechos de los Apóstoles
8, 5-8.14-17

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. La multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban curados. Esto despertó gran alegría en aquella ciudad.
Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; ellos llegaron allí y oraron por los que se habían convertido, para que recibieran el Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan les impusieron sus manos y ellos recibieron el Espíritu Santo.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial
Del Salmo 65

Aclamen al Señor en todo el mundo.

Aclamen al Señor en todo el mundo, canten salmos a su glorioso nombre, ríndanle honores con sus alabanzas. Digan: «¡Qué formidable es nuestro Dios!»

Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Vengan a ver las obras de Dios, sus proezas en favor de la humanidad.

Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que su poder gobierna eternamente.

Fieles de Dios, vengan a escuchar; les contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica.

Segunda Lectura

Murió en su cuerpo y resucitó glorificado

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
3, 15-18

Hermanos: Veneren en sus corazones a Cristo Señor, dispuestos siempre a dar razones de su esperanza al que las pidiere; pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues es mejor padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.
Porque también Cristo murió una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en su cuerpo, pero volvió a la vida por el Espíritu.
Palabra de Dios.

Evangelio
Yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
14, 15-21

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre que les dé otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y está con ustedes.
No los dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá más, pero ustedes me verán, y vivirán porque yo sigo viviendo. Entonces sabrán que yo estoy con mi Padre, ustedes conmigo y yo con ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».


Abril 28 - Lunes de la Sexta semana de Pascua

Primera Lectura
El Señor tocó el corazón de Lidia para que aceptara el mensaje de Pablo.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
16, 11-15

Por aquellos días, zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente, hacia Neápolis y de allí a Filipo, colonia romana y ciudad principal de la región de Macedonia.
En Filipo nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban, había una mujer, llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos hizo esta súplica:
«Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa».
Y así, nos obligó a aceptar.

Salmo Responsorial

Del salmo 149

El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.

Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo.

En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes.

Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.

Evangelio

El Espíritu de verdad dará testimonio de mí

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
15, 26-27; 16, 1-4

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo».

 

Abril 29 - Martes de la Sexta semana de Pascua

Primera Lectura
Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
16, 22-34

En aquellos días, la gente de la ciudad de Filipo se alborotó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran.
Después de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración cantando himnos al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas.
El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada para matarse.
Pero entonces Pablo le gritó:
«No te hagas ningún daño; aquí estamos todos».
El carcelero pidió una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y les preguntó:
«¿Qué debo hacer para salvarme?»
Ellos le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia».
Y les explicaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa.
El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial
Del salmo 137

Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo.

Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo,y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones.

Evangelio
Si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador

† Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 5-11

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta:
“¿A dónde vas?” Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado».
Palabra del Señor.

 

Abril 30 - Miercoles de la Sexta semana de Pascua

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 17, 15-16.22 -34; 18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el areópago, y dijo:
«Atenienses:
Por lo que veo ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos encontré un altar con esta inscripción:
“Al Dios desconocido”. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo:
el Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres.
No es servido por manos humanas como si necesitara de algo o de alguien, porque él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
De un solo hombre hizo Dios a todo el género humano para que habitara toda la tierra; determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, porque en Dios vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: “Somos de su mismo linaje”.
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación.
Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan. Porque Dios tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por él, y ha dado a todos la prueba de esto resucitándolo de entre los muertos».
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron:
«De esto te oiremos hablar en otra ocasión».
Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Del salmo 148

La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya

Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos.

Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos: alaben al Señor y denle culto.

El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso; su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo.

Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con él.

Evangelio
El Espíritu de la verdad los irá guiando hasta la verdad plena

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder.
El me glorificará porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío, por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

1° de Mayo - San José Obrero

Primera Lectura
Llenen la tierra y sométanla

Lectura del libro del Génesis
1, 26-31; 2, 1-3

En el principio creó Dios al cielo y la tierra. Y dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo:
«Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra».
Y dijo Dios:
«He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas».
Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día.
Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque ese día cesó de trabajar en la creación del universo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Del salmo 89

Dales, Señor, prosperidad a nuestras obras.

Desde antes que surgieran las montañas y la tierra y el mundo apareciesen, existes tú, Dios mío, desde siempre y por siempre.

Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años para ti son como un día que ya pasó, como una breve noche.
.
Haznos captar lo breve de la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuando, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo?

Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos, puedan mirar tus obras y tu gloria.

Evangelio
¿No es éste el hijo del carpintero?

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
13, 54-58

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban:
«¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿ No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»
Y se negaban a creer en él. Entonces, Jesús les dijo:
«Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa».
Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.
Palabra del Señor.


Mayo 2 - Viernes de la Sexta semana de Pascua

Primera Lectura
Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
18, 9-18

En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor:
«No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo».
Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron:
«Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley».
Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos:
«Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes».
Y los echó del tribunal.
Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.
Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Del salmo 46

Dios es el rey del universo. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo.

Fue él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto.

Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.

Evangelio
Nadie podrá quitarles su alegría

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
16, 20-23a

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará.
Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada».
Palabra del Señor.

el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros
celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...

 

Mayo 3 - Exaltación de la Santa Cruz

Primera Lectura
Si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce quedaba curado

Lectura del libro de los Números
21, 4-9

En aquellos días, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo:
«¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para qué muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida».
Entonces envió Dios contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían y murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo:
«Hemos pecado al murmurar contra el Señor y contra ti. Ruega al Señor que aparte de nosotros las serpientes».
Moisés rogó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió:
«Haz una serpiente como ésas y levántala en un palo. El que haya sido mordido por las serpientes y mire la que tú hagas, vivirá».
Moisés hizo una serpiente de bronce y la levantó en un palo; y si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce, quedaba curado.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Del salmo 77

No olvidemos las hazañas del Señor.

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en parábolas, anunciaré la que estaba oculto desde la creación del mundo.

Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse a él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor.

Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con él ni eran fieles a su alianza.

Pero él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera.

Segunda Lectura
Cristo se humilló a sí mismo, por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
2, 6-11

Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.

Evangelio
El Hijo del hombre tiene que ser levantado

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
3, 13-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo:
«Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él».


SEPTIMA SEMANA DE PASCUA - a Mayo 4 al 10

Abril 27 - Septimo Domingo de Pascua - La Ascencion de Nuestro sSeñor Jesucristo al Cielo

Primera Lectura
Se fue elevando a la vista de sus apóstoles

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la Pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó:
«No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo».
Los ahí reunidos le preguntaron: «Señor, ¿ahora sí vas a
restablecer la soberanía de Israel?»
Jesús les contestó:
«A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra».
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos hasta que una nube lo ocultó a sus ojos.
Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse,
se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
«Galileos, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse».

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial
Del salmo 46

Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo Ilenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo.


Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios; al rey honremos y cantemos todos.

Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo.

Segunda Lectura
Lo hizo sentar a su derecha en el cielo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
1,17-23

Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de reflexión para conocerlo. Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual, sino también del futuro. Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Evangelio
Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
28,16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu, Santo; y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado. Y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor.

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